domingo, 3 de abril de 2016

Visita al museo Reina Sofía

El pasado jueves  31 de marzo los alumnos de 2º de bachillerato y yo misma, profesora suya de historia del arte, visitamos el Museo Reina Sofía y pudimos entrar a fondo en la colección magnífica que tiene en torno al arte contemporáneo. Especialmente visitamos las salas de las obras de entreguerras y el Guernica de Picasso y como en otras ocasiones la sensación de haber aprendido y disfrutado del arte fue general en todos.

He de decir que todos los alumnos, Clara, Adrián, Marta, María, Jorge, Javier, Lidia, Lucía, Miguel, Antonio, Erika y Diana son ejemplo de que el arte está marcando en este curso una evolución y un claro interés por todo lo que nos rodea y nos forma.
Aquí os dejo una magnífica reflexión de dos alumnas que en nombre de todos los compañeros dejan una idea muy clara de lo importante que es visitar las museos.
" Como dijo Lois Lowrv: Por eso tenemos el museo, para que nos recuerde como vinimos y por qué, para empezar desde el principio y construir una nueva vida con lo que aprendimos y trjimos de la anterior. Para saber a dónde vamos pero sin olvidar de dónde vinimos. Para maravillarnos con las sutiles obras del Renacimiento y quedarnos pensativos conel arte contemporáneo. Un museo es aquel lugar donde el tiempo se convierte en espacio, donde debes absorber cada pincelada que vistan tus ojos, donde debes escuchar el silencio que transmiten las esculturas"


 Los alumnos de Segundo de Bachillerato de Historia del Arte hemos tenido la gran suerte, junto a nuestra profesora, Pilar Álamo, de poder visitar en tan solo dos meses dos de los grandes Museos de España: El Museo del Prado y el Museo Reina Sofía. Una vez más el colegio nos da la oportunidad de ampliar nuestros conocimientos a través de salidas como las realizadas. Gracias a poder ver en primera persona obras tan importantes como 'Las Meninas', 'El Descendimiento' o 'El Guernica' ya no solo las hemos memorizado, sino que las hemos aprendido y admirado. Animamos desde esta asignatura a ir a un Museo sin llevar en la cabeza palabras como "aburrimiento" o "tostonazo". Cada persona tiene su propia forma de ver el arte ¡Comparte la tuya! 

Nota

Lois Lowry es una escritora estadounidense de literatura infantil, conocida sobre todo por su obra El dador.

domingo, 28 de febrero de 2016

El Renacimiento en Aranjuez. El jardín de Felipe II


En estos días, estamos estudiando en clase el Renacimiento en España y al llegar a la etapa de la arquitectura del último tercio del siglo XVI conocido como periodo o etapa HERRERIANA es imprescindible ampliar con algunos datos  esta etapa en Aranjuez.
El jardín de Felipe II en Aranjuez






El río Tajo, que con su nombre indica el corte que hace en la meseta, crea una terraza en la que se abriga un clima especial que combinado con el arte da lugar a un prodigio en el páramo castellano: los jardines de Aranjuez.

Los jardines de Aranjuez son el fruto del paso de culturas y épocas que con cierta complicidad con el Tajo han ido creando un espacio donde los hombres han podido encontrar la imagen ideal del mundo.

Por Aranjuez pasaron culturas que dejaron su huella en la orilla del río. Pero es en la Edad Media cuando la Orden de Santiago, con sede en Ocaña, declara mesa maestral, para su manutención, a la dehesa de Alpagés, levantando en 1387 un palacio en el heredamiento de Gonzalo Chacón, en el meandro del río, el canal de azud y los huertos, para recreo de los caballeros.



Con los Reyes Católicos toma la forma de jardín el paisaje frondoso por el que gustaba pasear la reina Isabel, hasta tal punto que se llamará Isla de la Reina.



Carlos I quedó cautivado de las riquezas de este paisaje y aumentará el Bosque hasta tal punto que cuando sube al poder su hijo Felipe II le dará a este jardín de jardines un prestigio y una dedicación que lo transformarán en una obra de arte.
Felipe II con Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera, Gaspar de Vega y Jerónimo Algora, son los verdaderos creadores del jardín de la Isla, jardín renacentista que guarda ecos de tradición flamenca e hispano-árabe.
Pero Felipe II estaba buscando una síntesis en el jardín de su palacio y sus colaboradores trazaron un jardín en recuadros rectangulares adaptados a la forma natural del lugar.




Desde el año 1563 se comenzaron a construir algunas fuentes con “pilas de ladrillo, cañas de plomo, paredillas y suelos de azulejo”. Dándose al año siguiente “nueva y más graciosa forma; con calles y cuarteles para flores”

La nota hispano-árabe eran las plantaciones florales que se colocaron a voleo para conseguir agua de olor destilada al pie del jardín de la Isla.



En una de las cartas que Felipe II escribió a sus hijas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela se refiere al “junquillo* amarillo que os llevaron de Aranjuez...”
El rey amaba las rosas con las que se formaron setos en la Isla y especialmente la mosqueta (rosa con la parte central amarilla). Mandó que le enviaran limoneros, naranjos, jazmines y murtas* de Sevilla, Málaga y Valencia, que se guardaban en un invernadero llamado “naranjería” durante los fríos


En la actualidad sólo queda del jardín de Felipe II el que conocemos como “jardín del rey” situado en la esquina suroriental del palacio donde los setos de boj* dibujan un jardín de crucero con una fuente de jaspe* en el centro.

Quizás este concepto de jardín cerrado marcado por concepciones geométricas representa un jardín secreto, un “hortus conclusus” que muestra la imagen que se inspiró en el pasaje del Cantar de los Cantares que dice así:

“ERES JARDÍN CERCADO, HERMANA MÍA, ESPOSA;
ERES JARDÍN CERCADO, FUENTE SELLADA...”





Felipe II fue el creador de esa esencia que envuelve al visitante del jardín y a la vez se percibe la mesura y discreción que lo unifican.

miércoles, 27 de enero de 2016

Principales características de la pintura gótica y la escuela de los Primitivos Flamencos


Dejo las características de la pintura gótica para que sirva de motor al desarrollo de este tema tan importante en esta evaluación

Este es el retablo de la Virgen de Tortosa de Pere Serra.


Al pasar de la arquitectura románica a la gótica hay una progresiva reducción de los muros y una espectacular sustitución de estos por vidrieras,lo que supone la búsqueda de otros soportes, desarrollándose la pintura sobre la tabla, aunque aun quedan algunos rincones y espacios reservados para los frescos e incluso capillas enteras donde la decoración es básicamente de pintura al fresco.


En pintura gótica es difícil hablar de características generales, se suele analizar las diversas escuelas y tendencias, pero podemos señalar las siguientes características:

- Las técnicas empleadas son : temple y óleo, en pintura sobre tabla, y el fresco en las pinturas murales.

- El dibujo tiene mucha importancia: delimita formas, marca modelados, crea ritmos compositivos..

- Importancia del modelado, desde tonos planos al juego de contraluces para dar volumen a las figuras

- La luz contribuye a destacar el volumen, pero en general no es una luz real y puede tener contenido simbólico



- El color es un elemento clave, se utiliza en gamas ternarias, con frecuencia es un colorido irreal lleno de contenido simbólico

- El interés por la perspectiva también evoluciona, aparece la preocupación por el espacio pictórico a partir del siglo XIV, con los pintores italianos y el gótico internacional

- La composición tiene muy en cuenta el eje de simetría, con los elementos orientados hacia el centro teórico del cuadro.

- Las formas de expresión reflejan un nuevo ideal estético hacia un naturalismo idealizado individual y expresivo, al igual que en la escultura.

Patética expresión de dolor en uno de los ángeles del Llanto sobre el cuerpo de Cristo, pintura mural realizada por Giotto (h. 1266-1337) en la Capilla de los Scrovegni de Padua.

- La temática religiosa, y en menor escala también la profana


Pere Serra. Retablo de Todos los Santos, en el monasterio de Sant Cugat, 1375. En la imagen detalle del retablo de Todos los Santos del monasterio de Sant Cugat


- Tiene un carácter narrativo y finalidad didáctica y devocional



Maestro del Jardín del Paraíso, escena; «María en el jardín con santos», Instituto Städel, Fráncfort del Meno, h. 1410



La evolución de la pintura gótica se realiza en cuatro etapas que reflejan la evolución y la personalidad de los artistas:

1. Estilo franco gótico (mediados del siglo XII hasta mediados del siglo XIV)
2. Estilo italo-gótico (segunda mitad del siglo XIV) destacan: La escuela de Siena y La escuela de Florencia



3. El estilo internacional (finales del siglo XIV y primera mitad del siglo XV)



4. La escuela de los Primitivos Flamencos (siglo XV y principios del siglo XVI)



Esta última etapa nos interesa, para poder hacer así un análisis exhaustivo del “Matrimonio Arnolfini” y de otras obras importantes,como el poliptico de san Bavón de Gante y el descendimiento de Van der Weyden que realizarán los alumnos en sus blogs


En el siglo XV, algunas ciudades de Flandes se convierten en sedes de una importante escuela pictórica, que para muchos autores supone ya los inicios del Renacimiento. Tiene sus orígenes en el gótico internacional y su mayor aportación al arte europeo será su progresiva captación de la realidad, que se inspira en la escultura y que se verá favorecida pro la nueva clientela: la burguesía. Las características del estilo flamenco son:

- Innovación técnica. El trabajo de pintura al óleo que permite realizar superficies muy lisas y los cuadros ganan en color, luz y juegos de trasparencias, además de un trabajo lento que da lugar al virtuosismo.


                            Roger van der Weyden; Descendimiento, h. 1443, Museo del Prado, Madrid.
-

 Desarrollo de la pintura sobre tabla

- Minuciosidad y gusto por el detalle. Las obras se conciben para ser contempladas de cerca, y por eso se recrean detalles.

- Introducción del retrato a través de la imagen del donante

- Valoración de la luz

- Interés por la reproducción de los objetos de la vida cotidiana, como las escenas burguesas en interiores, con muebles, cuadros y diversos objetos.

- Amor al paisaje, que se aprecia en las luces del horizonte o en los brillos de las aguas.

- Naturalismo y realismo. Un enfoque cercano lleva a los pintores a una representación veraz de la realidad, captando todos los detalles.

- Creación de un espacio pictórico, como consecuencia del realismo y el naturalismo con que se realizan las obras



Una primera generación de pintores, está compuesta por los hermanos Jan y Humberto Van Eyck, Roger Van Der Wyden, Campin y Patinir. En la segunda generación de pintores flamencos, que se extiende a lo largo de la segunda mitad del siglo XV y principios del siglo XVI, destacan pintores como: Memling, Gerad David, y El Bosco.

Autor: Bosco (El)
Museo: Madrid, Museo del Prado
Caract: Óleo sobre tabla, 135 x 100
Estilo: Gótico

En España, la influencia flamenca destaca en los catalanes: Luis Dalmau y Jaume Huguet; en Castilla sobresale Bartolomé Bermejo, Jorge Inglés y Fernando Gallego.

jueves, 14 de enero de 2016

Visita al Museo del Prado


El Miércoles 13 de enero los alumnos de bachillerato hemos realizado un recorrido por el museo del Prado completando con esta actividad práctica los conocimientos adquiridos en el aula.
El recorrido ha sido específico de la pintura románica y gótica siendo la capilla de Maderuelo y los retablos del gótico internacional los ejemplos a los que hemos dedicado los estudios más específicos.
 También en las salas de la pintura flamenca los alumnos han demostrado con sus propias explicaciones la importancia de esta escuela de finales del gótico y de sus grandes aportaciones iconográifcas así como las técnicas de color que incorporaron estos importantes maestros; Van der Weyden. Robert Champin y El Bosco.
No podíamos dejar de hacer un recorrrido por las salas del Barroco deteniéndonos de una manera especial ante los cuadros de Velázquez, especialmente ante las Meninas, Y para despedirnos  (de momento), visitamos las obras de Goya dedicando una contemplación más detallada a las pinturas negras.


martes, 5 de enero de 2016

Una preciosa historia sobre los Reyes Magos

Os voy a contar una preciosa historia sobre los Reyes Magos….
En el siglo XIV JUAN DE HILDESHEIM un monje carmelita muy culto, que había viajado por toda Europa, durante los últimos años de su vida se ocupó de juntar todos los documentos, leyendas e historias sobre Los Reyes Magos que había ido recopilando anteriormente y dio vida a una narración excepcional.



Los tres Reyes Magos de la Cappella dei Magi. Baltasar (centro) se asemeja a Ioannes VIII Palaialogus (1425-1448), penúltimo emperador de Bizancio



EL LIBRO DE LOS REYES MAGOS de este monje es muy interesante y es cierto que se podría ilustrar con una gran cantidad de imágenes…pero eso sí, nos permite, con cualquiera de las imágenes que escojamos, ver a los Reyes Magos con”nuevos ojos” y menos “presupuestos”.
El Libro de Los Reyes Magos tiene treinta y cuatro capítulos y hace una preciosa descripción desde el origen de estos Reyes que aparecen como centinelas de la montaña de Vaus (en Oriente), donde debían vigilar la aparición de una estrella (la estrella de Jacob) que les guiaría hacia el Salvador hasta el último momento en que los cuerpos y las reliquias de estos maravillosos personajes son trasladados a la iglesia de San Pedro en Colonia.
De todos los episodios de este relato hay dos en particular (capítulos XVI y XVII) que todo el mundo cristiano conoce y de alguna forma venera. Son los que se refieren a la alegoría de los dones de los Tres Reyes Magos (XVI) y a su llegada a Belén para presentar sus dones a Cristo (XVI).
Los Reyes Magos de San Apolinar el Nuevo en Ravenna

En el capítulo XVI dice Fulgencio…EL INCIENSO hace referencia al sacrificio, EL ORO al tributo y LA MIRRA a la sepultura de los muertos: y la fe jamás dejará de presentar esta triple ofrenda, mientras crea que el uno y mismo Cristo es el verdadero Dios, el verdadero Rey y el verdadero Hombre.

Una representación  tardo-gótica de la Adoración de los Magos, pintada en 1423 por Gentile da Fabriano, Galleria degli Uffizi.

En el capítulo XVII cuando cuenta Juan de Hildesheim cómo llegaron los Tres Reyes a Belén y presentaron sus dones a Jesús hace una deliciosa descripción de un niño regordete de unos trece días y de María que era de buena complexión y un poco morena de cabellos y piel, que sujetaba delicadamente la cabeza del Niño con la mano derecha.
Los Reyes besaron la tierra y ofrecieron sus dones con devoción.
Melchor era el más bajo de estatura, Baltasar el mediano, Gaspar el más alto, un negro de Etiopía, y sobre esto no hay dudas. De ahí el pasaje de David: “ante Él se postraron los etíopes”.
En cuanto al color de la piel en la representación de los Reyes Magos, la explicación reside en el simbolismo que en cada época se ha concedido a los 3 magos de Oriente. Hasta casi el siglo XV se representaban "las 3 edades del hombre" para, más adelante, modificar ese significado por el de "los 3 principales continentes".



Pero la historia de los Reyes Magos no termina cuando encuentran al Niño Jesús y completan el deber de la adoración y la ofrenda.
En el capítulo XX del libro de:

 Se habla de cómo los magos emplearon dos años en volver a su patria mientras Herodes los perseguía, y de cómo Herodes hundió las naves en Tarso, y de por qué se llaman magos…
Cuando los Reyes Magos acabaron su misión fueron presa del hambre, de la sed y del sueño, como cualquier otro mortal y tuvieron que quedarse un tiempo en Belén para poder descansar y reponerse.

Cuenta Juan de Hildesheim que tuvieron que explicar a todos los habitantes de aquellas tierras por qué habían ido hasta ese lugar y porqué huían de Herodes. Eso produjo gran confusión entre los hebreos y sin embargo aumentó la fe de los gentiles.
En sueños un ángel les advirtió que no volvieran al reino de Herodes y que siguieran su camino hacia sus tierras.
Imagen del Baptisterio de Florencia

Y volvieron a sus tierras todos juntos, pero ya sin la guía de la estrella, lo que les obligaba a descansar en las posadas del camino como cualquier otro mortal.
Pasaron por las mismas tierras que había atravesado Holofernes, pero a diferencia del terror que sembraba Holofernes , Los Magos por donde iban eran ayudados y obsequiados con alimentos y atenciones, lo que les facilitó la vuelta.
Volvieron al monte Vaus (dos años más tarde), hicieron construir allí una capilla en honor de Jesús y cuando dejaron todo arreglado se fueron cada uno a su tierra pero sus corazones siguieron unidos.
Cuando ya se aproximaba su muerte volvieron a juntarse en la ciudad de Seuva y allí se les apareció una estrella que les anunciaba el fin de sus días y ellos de forma tranquila celebraron solemnemente el oficio divino y se fueron durmiendo dulcemente sin dolor…primero Melchor…pocos días después Baltasar…y al sexto día Gaspar.
Y la estrella que había aparecido antes de su muerte permaneció inmóvil hasta que sus cuerpos fueron trasladados a otro lugar.

Esta arqueta de la Catedral de Colonia conserva los restos de los Reyes Magos.


Espero que os haya gustado 


domingo, 29 de noviembre de 2015

La Navidad en el arte bizantino de Palermo

Poned atención a la iconografía de la Navidad en el arte bizantino. Luego la compararemos con la de la Iglesia de occidente y veréis cuanto se parecen.




La iconografía de la Natividad nos lleva a una de las grandes fiestas del año que culmina en el adviento ya que el nacimiento de Jesús significa la llegada del que para los cristianos sería El Salvador del mundo.
La fecha real de su nacimiento ha sido discutida por muchos eruditos y algunos de ellos incluso se han atrevido a fijarla en un año determinado, lo que queda claro es que (a pesar de las diversas opiniones), Jesús vino al mundo a traer la paz temporal y eterna y eligió, para nacer, una época de sosiego político y social.

El hecho de situarla el 25 de diciembre se relaciona con el sincretismo que habitualmente se produce en estos casos y el intento de situar los eventos significativos en fechas ya tradicionalmente utilizadas por culturas anteriores como el solsticio de invierno que es una de esas fechas de gran influencia en la humanidad.
En el evangelio de San Lucas se habla de hechos relacionados con el nacimiento y la infancia de Cristo; sin embargo encontramos más relatos sobre la Natividad en textos considerados apócrifos.Los más interesantes son: El Protoevangelio de Santiago, el Evangelio del Pseudo Mateo, el Libro de la infancia del Salvador y el Evangelio árabe de la infancia… textos en los que se inspiraron muchos de los artistas que acometieron la representación de la Natividad.
Los iconos bizantinos siguen un esquema de la representación del Nacimiento de Jesús, según la Iglesia Ortodoxa, reuniendo en un mismo icono narraciones del Evangelio y de los Apócrifos, como el ejemplo que he elegido de la Natividad de Palermo.



Frente a la iglesia de San Cataldo, en Piazza Bellini, La Martorana de Palermo es una de las más bellas edificaciones del arte normando del siglo XII en Italia.También se conoce como la iglesia de Santa Maria de Matorana

Fue fundada por el almirante Jorge de Antioquia en 1143,almirante de Roger II, siendo donada en ese mismo año a la orden de monjas benedictinas, creada por Eloisa Martorana.
Eloisa Martorana, una noble italiana, hizo construir un monasterio en Sicilia que tomó su nombre, en 1193. Las monjas del convento eran en su mayor parte de origen griego y se dedicaron a la elaboración de una masa de azúcar y almendras, que luego trasformaban en miniaturas que representaban frutas y animalitos. Después las pintaban con vivos colores compuestos a base de goma arábiga, pigmentos extraídos de rosas, azafrán y pistacho.

Tan famoso se hizo el mazapán y tanto trabajo daba a las monjas italianas, que en el año del Sínodo de Mazara de 1575 se prohibió, por decreto, dedicarse a tal labor, que evidentemente las distraía de las prácticas religiosas. Aún así las monjas buscaron los medios para esquivar la prohibición y seguir produciendo sus ricos mazapanes.

En el interior de la iglesia se conservan una serie de mosaicos con escenas de la vida de la Virgen, de elegante factura bizantina.

El episodio de la Natividad presenta la delicada escena de María, poniendo en el pesebre al Niño, envuelto en pañales.
Abajo, una mujer prueba la temperatura del agua para el baño del pequeño Jesús.


sábado, 21 de noviembre de 2015

Iconografía bizantina

En Historia del Arte  hemos terminado el arte bizantino y rematamos con un estudio iconográfico de los iconos, profundizando un poco más en el significado de estos


Icono viene de la palabra griega eikon que significa “Imagen”.  En el arte bizantino, el icono es mucho más que una pintura, es una creación hecha con un significado profundo. 

Los iconos normalmente son pintados por monjes y se cree que estos han sido divinamente inspirados.
Todos los iconos en el arte bizantino siguen una iconografía.
¿Qué es la iconografía?
La Iconografía es la descripción del tema o asunto representado en las imágenes artísticas, así como  su simbología y los atributos que identifican a los personajes representados.

Vamos a analizar los temas más comunes en los iconos bizantinos:
Existe un número limitado de temas y los primeros iconos muestran sólo a Cristo, la Virgen María y a los principales apóstoles. Con el tiempo, existió más variedad y se empezó a incluir las doce grandes fiestas del calendario cristiano.
·         Las cuatro celebraciones de la Madre de Dios: La Natividad de la  Virgen María, La presentación de la Virgen María en el templo, la Anunciación y el Ascenso de la Madre de Dios.
·         Las seis celebraciones de Cristo: La Natividad, la presentación de Jesús en el Templo, El Bautismo de Jesús, La manifestación de Dios, La entrada en Jerusalén y la Ascensión.
·         Las dos últimas: Pentecostés y la exaltación de la Cruz.

Las vidas de los Santos también aparecieron en los iconos y muy ocasionalmente las escenas del Viejo y Nuevo testamento.
Nos vamos a detener un poco más en la representación de la Virgen María

 La Virgen fue la figura más representada por los iconógrafos desde el siglo V al XVII. Sobre todo a raíz del Concilio de Éfeso, del 431. Suele aparecer hierática y majestuosa, con la cabeza cubierta de un velo o manto, llamado maphorion. Generalmente la Virgen aparece con el Niño, con rasgos de adulto.

Theotokos (en griego: Θεοτόκος; en latín: Deipara o Dei genetrix) es una palabra griega que significa Madre de Dios (literalmente, 'la que dio a luz a Dios'). Su equivalente en español, vía latín, es Deípara. Es el título que la Iglesia cristiana temprana le dio a María en el Concilio de Éfeso de 431 en referencia a su maternidad divina.
Theotókos es también un tipo iconográfico de la Virgen en el arte bizantino, en el que aparece sentada en un trono con el Niño Jesús en su regazo, mirando ambos al frente. En este modelo iconográfico se basa otro característico del arte románico: la Maiestas Mariae (majestad de María o suprema alteza –en los cielos).

La Theotokos presenta asimismo en el manto el adorno de tres estrellas, una en cada hombro y otra en el centro de su frente, para enfatizar su virginidad perpetua (y probablemente emblema de la Santísima Trinidad), indicando que María se mantuvo antes, durante y después del parto virgen.
Eleusa, en griego, Ἐλεούσα, "ternura" es un tipo de icono donde se muestra la estrecha relación que existe entre Jesús y la virgen María y el fuerte vínculo que los une como madre e hijo. La función de esta composición es mostrar a los fieles que María se presenta también como Madre de todos los cristianos.

Los colores:
estos tienen  un significado profundamente teológico.






El Dorado
Símbolo de la dorada luz del sol que provenía de la Divinidad, pues en la naturaleza no es posible encontrar este color. En los iconos todos los fondos están cubiertos de este color, el que se logra aplicando hojas de pan de oro
En la iconografía bizantina representa la luz de Dios, por lo tanto cualquier figura representada en ellos está llena de la luz Divina.
EL Blanco
El blanco no es propiamente un color, sino la suma de todos ellos. Es la luz misma. Es el color de la "Vida Nueva". En el icono de la Resurrección, la túnica de Cristo es blanca.
El Negro
Contrapuesto al blanco, pues es la ausencia total de luz, la carencia total de color. El negro representa la nada, el caos, la muerte, pues sin luz la vida deja de existir.
El rojo
Este color ha sido ampliamente utilizado por los iconógrafos en los mantos y túnicas de Cristo y los mártires. Simboliza la sangre del sacrificio, así como también al amor, pues el amor es la causa principal del sacrificio. Al contrario del blanco que simboliza lo intangible, el rojo es un color netamente humano; representando por lo tanto, la plenitud de la vida terrenal.
El Púrpura
Este colorante, extraído de un crustáceo del mar Rojo, era utilizado para teñir las finas sedas. A partir del "Código Justinianeo" su uso quedó reservado exclusivamente para el emperador, sus familiares más cercanos, los "augustos" y para algunos otros  reyes.
Por lo tanto en los iconos este color se hace representativo del poder imperial. Es utilizado únicamente en los mantos y túnicas del Pantocrátor, y de la Virgen o Teothokos. Representando que Cristo y por extensión  su Madre, detentan el poder divino. Como Cristo es también el Sumo Sacerdote de la Iglesia, simboliza el Sacerdocio.
El Azul
Todas las antiguas culturas hicieron del azul un color relacionado con la divinidad
En Bizancio fue establecido como el color propio de Dios y de las personas a las cuales les transmite su santidad.
Michel Quenot, en su obra "El Icono" dice:  El azul ofrece una transparencia que se verifica en el vacío del agua, del aire o del cristal. La mirada penetra ahí hasta el infinito y llega a Dios.
El Verde
Es el color resultante de la combinación del azul y el amarillo. El verde es el color de la naturaleza, el color de la vida sobre la tierra, del renacimiento a la llegada de la primavera.
La iconografía le otorga un significado de renovación espiritual. En los iconos vemos multitud de ejemplos en donde es utilizado: las túnicas y mantos de los profetas, la túnica de San Juan Bautista o El Precursor, etc. pues fueron ellos quienes anunciaron la venida de Cristo.
El Marrón
Este color es también producto de la mezcla de varios otros, como el rojo, el azul, el blanco y el negro. Es el color de la tierra.
 Y por lo tanto la iconografía pinta de color marrón los rostros de las imágenes que aparecen en los iconos, para recordar aquello de polvo eres y en polvo te convertirás.
Significa también "humildad", pues esta palabra proviene del vocablo latino "humus" que significa  "tierra". Es por ese motivo que los hábitos de los monjes son de ese color.

Oro, blanco, negro, rojo, púrpura, azul, verde y marrón son los únicos colores que pueden ser utilizados en la pintura de los iconos, el uso de otras combinaciones de colores queda fuera de toda regla iconográfica pues no contienes ninguna simbología.